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16 julio, 2026Un estudio liderado por científicos de San Antonio Oeste aportó una buena noticia para la conservación: la población de pingüinos de Magallanes en la costa argentina se mantiene estable y con una tendencia de crecimiento a largo plazo. La investigación, publicada en la revista Nature, estimó 1,34 millones de parejas reproductivas activas, con un aumento promedio cercano al 2% anual.

El dato corrige una idea instalada que se apoyaba sobre todo en colonias en declive, como la de Punta Tombo, en Chubut. «Existía la impresión de que la población estaba en declive a nivel nacional», explicó Jésica Hombre, becaria del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (Cimas) y de la Administración de Parques Nacionales. El análisis del conjunto de la costa mostró un panorama distinto.
El equipo relevó 65 colonias reproductivas, desde Río Negro hasta Tierra del Fuego e incluyendo las Islas Malvinas, sobre la base de tres décadas de datos: observaciones de campo, literatura científica, informes técnicos, tesis y documentos de monitoreo de organismos públicos y ONGs.

Los resultados revelaron una redistribución de los pingüinos entre colonias —una dinámica de metapoblación—: mientras algunas colonias consolidadas disminuyen, otras nuevas y más pequeñas crecen con fuerza. Además, la especie expandió su rango reproductivo hacia el norte, con Islote Lobos como la colonia más septentrional del país.
«Analizar toda la costa permite identificar áreas en declive, poblaciones en crecimiento y zonas prioritarias de conservación», señaló Hombre. Por su estrecha relación con el ambiente marino, el pingüino de Magallanes funciona como una especie centinela: sus tendencias poblacionales reflejan cambios en el ecosistema, en la disponibilidad de alimento, en las condiciones del océano y el impacto humano.
Del equipo de investigación también participaron Magdalena Arias y Raúl Alberto González (Cimas), Enrique Crespo (Cesimar-Conicet) y Mauro Carrasco (UTN, Facultad Regional Chubut).
Fuente: La Nación →




